Presentación del libro "Las Bicicletas y sus Dueños" y charla ciclista.Invitan: Guadalajara en Bici.
Exconvento del Carmen, 20:30 hr.
Av. Juárez 638
La rubia de ojos profundos se llamaba Christa Paffgen, trágicamente hermosa desde su nacimiento en 1938 en Colonia, Alemania, durante el nazismo. Su padre desapareció en un campo de concentración al iniciar la 2ª. Guerra Mundial y ella creció en Berlín, a salvo de los comunistas pero en las garras de su madre. Ahí, la ambición materna encontró en la extraordinaria belleza de su hija el motivo perfecto para sacarla del colegio e iniciarla en el modelaje a los trece años.
Sin duda su vida fue como una canción triste y llena de excesos cuyo final llegó en 1988, hace 20 años, aquella tarde calurosa de julio. Salió a dar un paseo y la encontraron tirada junto a la bici, víctima de un infarto y del golpe al caer. Su muerte en la isla blanca de España ameritaría que la canción fuera del otro blues, Bulerías de la Nico interpretada por el Camarón y el Tomatito, o una escultura de la maja en el lugar de los hechos tipo la Cabeza de Toro de Pablo Picasso (el sillín de bici con el manubrio como cuernos), quien solía vacacionar en aquel lugar.
Por ubicación geográfica suponemos que Nico pedaleaba una bicicleta ibérica de gran tradición, la Orbea crucero que hoy se denomina Cross Leisure, diseñada para dar paseos con calma, la típica de renta para andar de turista, dominguear por el pueblo y la ciudad e ir a la playa. Es una bici para montar en zonas sin muchos relieves, estable y cómoda debido a su diseño robusto, al confortable sillín y a que permite ajustar el manubrio para ir en posición vertical. Las primeras fábricas españolas de bicicletas surgieron después de 1900, Béistegui Hermanos (BH), G.A.C. y la más conocida de todas, Orbea. Esta empresa familiar, creada por los hermanos Juan Manuel, Mateo, Petra y Casimiro, inició en 1840 siendo una fábrica de rifles y pistolas en Éibar, País Vasco. Medio siglo más tarde, los hijos Jacinto, Valentín y Juan la convirtieron en Orbea y Compañía, construyeron una hidroeléctrica y abrieron otra fábrica en Argentina. Pero en 1926 los problemas familiares la dividieron en dos empresas: Hijos de Orbea, que siguió fabricando armas y cartuchos; la otra, Orbea y Compañía, cambió las armas por las bicicletas. En esos días la bici se popularizó en España, pues solía ser un pasatiempo de la clase alta, a pesar de que en 1936 se detuvo la producción por la Guerra Civil hasta el 39. Para 1950, Orbea despuntó al introducir una bici con motor, la Velosolex.
Ya encarrerada se ligó a Bob Dylan, el que le escribió “I’ll Keep It With Mine” y la presentó con Andy Warhol. De inmediato logró integrarse al círculo de superstars que frecuentaban The Factory, el antro-estudio del artista, y figurar en su película Chelsea Girls. Después fue corista de Velvet Underground, el grupo de Lou Reed, John Cale, Sterling Morrison y Maureen Tucker que tocaba en el performance multimedia Exploding Plastic Inevitable. De este proyecto resultó el disco The Velvet Underground & Nico, el clásico de 1966 con la portada del plátano. Ella sólo canta tres canciones: “All Tomorrow Parties”, “Femme Fatale” y “I’ll Be Your Mirror”, que le bastaron para coronarse como la reina del rock de cabaret. Los egos los llevaron por caminos distintos, el grupo se convirtió en una referencia musical obligatoria y Nico se reafirmó como una artista fascinante y misteriosa. Conoció al cineasta Philippe Garrel y filmaron 10 películas, también fue prolífica en relaciones con rockeros peligrosos como todos los mencionados, además de Jim Morrison e Iggy Pop, al que contagió de gonorrea y un gusto especial por el vino francés. Entonces la estrella de esta bicicleta adquirió, entre otros, el hábito de la heroína.

Como una estrella rodante.
Bici con Luz: Karina Gallo.
Bici Azul: Karina Gallo.
Proyecto en Tres Pasos: Karina Gallo.
En el Tiempo: Karina Gallo.
Bocetos Sepias: Karina Gallo.
Foto: Mexport.
Foto: www.axolote.com
El ciclismo se convirtió en deporte olímpico en los Juegos de Atenas 1896, las modalidades fueron agregándose: ruta, pista, triatlón, montaña y BMX freestyle. Sin embargo, la participación de las mujeres tuvo lugar casi un siglo después, hasta las competencias olímpicas de Seúl en 1988. Grassi se encontraba entre las tres ciclistas de ruta que la FMC apoyaba para Beijing, ello la llevó a competir desde enero en varias carreras, las más importantes fueron el Campeonato Panamericano en Uruguay, donde obtuvo la medalla de plata, y la Copa del Mundo en Canadá, en la que terminó en el sitio 19, con lo cual logró su calificación para Pekín al estar entre las primeras 20. También obtuvo el primer lugar en la Olimpiada Nacional Elite y en el mencionado Campeonato Nacional. Días después, Grassi fue a Italia para competir en el Giro Trentino, donde terminó en el lugar 13 general y luego en la carrera clásica del Giro de Italia, que acabó en el 11. Figurar en la competencia olímpica era posible.
Foto: Mexport
El gran Leonardo da Vinci, inventor del ala delta, principio basado en las alas de las aves. En el Código Atlántico se encontraron sus dibujos de una bicicleta.
El estudio de las alas de las aves y el dibujo de la bicicleta de Leonardo.
El libro no se conforma con apuntalarnos la historia de la bicicleta, incluso desde los primeros prototipos del gran Da Vinci, sino que va tan lejos como para hablarnos de la invención de la rueda, porque indudablemente a partir de entonces se nos facilitó la vida y comenzó la historia del transporte, desde los carros de fuego hasta las sondas espaciales.
Tras años, décadas y hasta siglos de desarrollo, por los que se crearon los prototipos más bizarros, la bicicleta alcanzó un grado de perfeccionamiento que la mantiene prácticamente intacta e insuperable. Los diseños y materiales usados en competencias resultan cambios cosméticos que nunca terminan por alterar la forma básica que todos conocemos.
Einstein pensó en la Teoría de la Relatividad mientras pedaleaba. En bicicleta el tiempo, la velocidad y la distancia son relativos. Ilustración de Maru Sandoval para el libro Las Bicicletas y sus Dueños.
Carl Sagan veía bicicletas cuando miraba las constelaciones. Ilustración de Maru Sandoval para el libro Las Bicicletas y sus Dueños.
Albert Hofmann probó por prinera vez los efectos del LSD en una bicicleta. Ilustración de Maru Sandoval para el libro Las Bicicletas y sus Dueños.
Una Batavus en Amsterdam, la ciudad de las bicicletas. Ilustración de Maru Sandoval para el libro Las Bicicletas y sus Dueños.


En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, los Bicitekas celebraron 10 años de pedalear por la ciudad en el 1er. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano, realizado del 4 al 8 de junio en el Centro Cultural de España.Aspecto de la Calle de Guatemala repleta de bicicletas.
Las organizaciones y grupos de ciclistas siguen siendo Quijotes montados en sus biclas, parece que llevan a cabo una cruzada lunática por la recuperación de los espacios urbanos y el fomento al uso de la bicicleta, el vehículo más popular en las ciudades y los pueblos de México.
Una década de pedalear contra la adversidad y la indiferencia en un país bicicletero, donde se calcula que tan sólo en el Valle de México 20 millones de personas se mueven en bici todos los días y dependen de ella para trabajar.
Y sin embargo, carecemos de una cultura de la bicicleta. Más aún, no existe una cultura vial para el conductor, el peatón, el ciclista, el patinador, etc. Es una ironía que las ciudades y las sociedades del país no estén planeadas ni preparadas para caminar o pedalear, la persona que no se mueve en un vehículo motorizado tiene problemas para circular con un alto riesgo.
León Hamui, Jefe Biciteka, atrás de él Jesús Oyamburu del CCE y el Biciteka, diseñador y documentalista, Agustín Martínez.
De aquí nace la iniciativa de Bicitekas, encabezados por León Hamui, Areli Carreón y Mónica Sánchez, asociación que organizó el Congreso con el apoyo del Instituto de Transporte y Desarrollo de Políticas (ITDP), dirgido por Walter Hook, Bernardo Baranda y Xavier Treviño, organización que también asesoró el lanzamiento de “Mejor en Bici”, un proyecto de Marco Rodríguez que consiste en prestar bicicletas en la zona de las colonias Roma y Condesa.
Amarilis Horta, representante del Festival de Bicicultura de Chile. En la mano sostiene su ejemplar de "Las Bicicletas y sus Dueños".
El Centro Cultural de España (CCE), a cargo de Jesús Oyamburu y Diego San Vicente, fue un espacio apropiado para el encuentro nacional de clubes, asociaciones, ligas y grupos, urbanistas, arquitectos, ingenieros, autoridades y comunicadores con el fin de intercambiar experiencias, fortalecer las capacidades técnicas y jurídicas, y crear la Red Mexicana de Ciclismo Urbano que fomente el uso de la bicicleta.
Luisa Álvarez, una de los cuatro artistas que participaron con sus "Artecletas". Los otros artistas son Silvia Barbeskeu, Diego Rodríguez y Polo Castellanos.
El Congreso inició con la exposición fotografica “Oficios en Bicicleta”, concurso convocado por el CCE y la exhibición de las “Artecletas”, bicis pintadas por cuatro artistas, antes del tradicional paseo nocturno de los Bicitekas que parten todos los miércoles del Ángel de la Independencia. El jueves cinco, día mundial contra el deterioro ambiental, se contó con la presencia de Tanya Müller, Directora de Ciclopistas y Azoteas Verdes, quien inauguró formalmente el Congreso.
El Cohete Humano, Everardo Flores, montado en su recumbente hecha a la medida por Carlos Gómez.
Durante las conferencias, mesas redondas, talleres, películas y paseos se abordaron temas que tienen que ver con el uso de la bicicleta: la disminución del tráfico y la contaminación, el transporte al trabajo y a la escuela, la labor en los medios de comunicación, la promoción del ciclismo y la gestión con las autoridades, la planeación de infraestructura vial urbana, el ecoturismo, la construcción de senderos ciclistas rurales y el marco legal de la movilidad en bici, entre otros.La de Rueda Libre, toda una instalación junto a la mesa de registro.
Durante los cuatro días del Congreso convivieron personajes de la bicicleta que llegaron de Colima –Héctor Aliosha pedaleó cinco días para llegar-, Jalisco, Morelos, Puebla, Veracruz, Quintana Roo, Chile, España e Inglaterra. El sábado siete se creó la Red Nacional de Ciclismo Urbano y la Agenda Bicicletera de México, cuyos objetivos son el impulso a la creación de políticas públicas y la construcción de ciclopistas, biciestacionamientos, vías interestatales, facilidades y beneficios para los usuarios.
Ruth Pérez con la playera bicicletera bien puesta.
El Congreso estuvo coronado por varios paseos sobre ruedas, como la Marcha Mundial Ciclista al Desnudo –que aquí tuvo lugar en Reforma y se invitó a decorar el cuerpo o a disfrazarse-, el Paseo Bicicellas guiado por las Chamacletas Urbanas, Marianna Sánchez y Marcela Zaplain, además de los recorridos dominicales citadinos, el ciclotón, la vuelta de 120 km. de ruta por el Estado de México con los Biciperros y el de alta velocidad al sur de la ciudad con el grupo Bicigato.
Los Bicitekas Ruth, Marianna y Chucho.
Esta efervescencia bicicletera es una señal para los que pedaleamos hacia el futuro: la bici es una opción de transporte más viable en las ciudades.
Güili: Música marca Damage (Foto: Edgar Rivas).
Claudio Domínguez: Artista del freestyle (Foto: Agustín Garza).
¡Ay, ojón! (Foto: Edgar Rivas).
Sin palabras... (Foto: Gimena Garza).
Los progenitores del libro, Rogelio y Maru (Foto: Edgar Rivas).
De derecha a izquierda: Juan Alberto Vázquez, Mauricio Bares, Maru Sandoval y Rogelio Garza (Foto: Edgar Rivas)