Friday, July 9, 2010

La Madone de Lance Armstrong

Ilustración: Maru Sandoval
“Este es el deporte más difícil, más bello, el más duro y el más increíble”
Lance Armstrong

Para ganar siete veces consecutivas el Tour de France se necesitan muchos huevos y Armstrong sólo tiene uno.

No existe en el mundo una prueba deportiva tan exigente. Tampoco un ciclista de su talla. Nadie había logrado lo que el tejano de treinta y tres años en julio de 2005. Esta competencia, iniciada en 1903 por el diario deportivo L´Auto, consta de ventiún días que suman 3,593 kilómetros a través del lluvioso territorio francés. Pedalear bajo la lluvia es dramático y el final del Tour 2005 no estuvo exento de emociones: sesenta y cinco kilómetros antes de llegar a la meta, tres compañeros del equipo de Armstrong sufrieron un accidente en el pavimento mojado y Lance estuvo a punto de caer tras ellos. Se salvó por un pie que logró apoyar para obtener la victoria, con una ventaja de 4:40. Entró a París como un dios en bicicleta…

Tomado del libro “Las Bicicletas y sus Dueños”. 2ª. Edición. $200 pesos + 90 por envío a cualquier parte del país / Depósito en la cuenta HSBC núm. 40-4303500-5 a nombre de María Eugenia Sandoval / Envía tu ficha y tu dirección completa a: ruedalibre.reva@gmail.com / Recibirás tu equilibro en tres días hábiles.

Thursday, July 8, 2010

La Rueda del Tiempo: Tour de France

Ilustraciones: Maru Sandoval.

Esta hazaña es una fuente de inspiración, la competencia deportiva anual más importante del mundo. El Tour de France Cycliste inició el 1º. de julio de 1903 como un espectáculo rodante que mostraba la grandeza del ciclismo.
La idea de una carrera por etapas se le debe al ex ciclista Henry Desgrange, entonces director del periódico L´Auto, y al periodista deportivo Geo Lefevre, quienes anunciaron la competencia como Los Gigantes de la Ruta. Tuvieron que superar un sinfín de adversidades porque, para empezar, una carrera tan larga se consideraba imposible hasta ese momento…

Tomado del libro “Las Bicicletas y sus Dueños”, 2ª Edición. $200 pesos + 90 por envío a cualquier parte del país / Depósito en la cuenta HSBC núm. 40-4303500-5 a nombre de María Eugenia Sandoval / Envía tu ficha y dirección completa a: ruedalibre.reva@gmail.com / Recibirás tu equilibro en tres días.

Wednesday, June 30, 2010

De la tierra al espacio

Andar en bicicleta es volar con los piesAprender a pedalear es un triunfo del cerebro, tan importante como caminar. De alguna forma, andar en bici es caminar en el aire. Esto es lo que une al ciclista en equilibrio con el astronauta en microgravedad, ambos quedan suspendidos y aún así tienen que desplazarse.El mismo cerebro infantil que aprende a dar los primeros pasos ha logrado que el ser humano pueda despegarse de la tierra y volar más allá de la atmósfera, fuera de este mundo. Quizá por eso en 1969, cuando Neil Armstrong pisó la Luna, lo primero que dijo se convirtió en frase célebre: “Esto es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”. Es decir, la carrera aeroespacial empezó a pie.Veamos: las pre-bicicletas, como el Celerífero del Conde de Sivrac, de 1790, y la Draisina del ingeniero Baron von Drais, de 1816, no tenían pedales ni palancas. Eran artefactos que se impulsaban con los pies en la tierra, el ciclista caminaba o corría con la bici entre las piernas. En 1861, el hombre finalmente logró pedalear gracias a las palancas de Henry Michaux y a los pedales de McMillan.Entonces rodar no bastó para aplacar las inquietudes de la imaginación y el progreso, el siguiente paso era volar. Fueron muchos los pioneros del aire, entre ellos el inventor francés Paul Cornu, quien patentó la “Bicicleta Voladora” en 1907, considerada el primer prototipo de helicóptero. En la actualidad las bicicletas, los aviones y las naves espaciales están emparentados porque se fabrican con los mismos materiales, digamos que comparten el DNA.El primer hombre de ciencia en explicar y enunciar el principio físico de la bicicleta fue Albert Einstein, lo hizo de manera muy sencilla: “La vida es como un paseo en bicicleta, para estar en equilibrio es necesario mantenerse en movimiento”. Para Carl Sagan, el Guía de Cosmos, la bicicleta era una máquina para viajar en el tiempo, cosa que logró demostrarse en un simulador conectado a una bici fija.De aquí a los vuelos espaciales sólo había un pedalazo de distancia: en 2001 (el año de la Odisea en el Espacio de Stanley Kubrick) pudimos ver las imágenes de la Agencia Espacial Europea que mostraban el interior del transbordador Endeavour, equipado con una bicicleta, ejercicio que se recomienda a los astronautas para prevenir la atrofia muscular en la microgravedad. Sin duda, en la bicicleta y en el espacio, el hombre vuela con los pies.Publicado en Bike a Fondo.

Friday, June 18, 2010

CANVAS #16

Fixed Gear Culture

Entrevista: Acamonchi
Fotografías: Matt Lingo
Revista Canvas


Monday, June 7, 2010

Si Jesucristo caminó en el agua

El ciclista camina en el aire


El ciclismo es una religión. El creyente pedalea con fervor y cuando puede le alza un altar a su bicicleta. El proceso que sucede en su cerebro es una sinapsis en la que se producen endorfinas: adrenalina, serotonina y dopamina, los neurotransmisores responsables de liberarnos del dolor, regular la alegría, la emoción, la tranquilidad y el sueño. Una reacción semejante sucede en el cerebro del creyente religioso cuando va a misa de ocho de la mañana. Cada quien sus métodos. Lo interesante es que el ciclismo también te puede conducir a estados de conciencia alterada y éxtasis místico. La bicicleta es un regalo divino. Si Jesucristo caminó en el agua, el ciclista camina en el aire, como los ángeles.

Saturday, May 22, 2010

La Rodada del Silencio

Que las bicicletas hablen
No participo en manifestaciones de ningún tipo, dejé de hacerlo hace años. Sin embargo, dado que la única ideología, religión, filosofía y causa que tengo es el ciclismo, una marcha silenciosa sobre ruedas para recordar a los ciclistas caídos y exigir carriles de bicicletas me hizo flaquear. Y fui.

La cita era el 19 de mayo en el Auditorio Nacional a las 7 de la tarde, donde cerca de un centenar de ciclistas se reunieron para rodar. La convocatoria de la organización Ride of Silence, creada en 2003 por Chris Phelan, se ha extendido a 281 ciudades en las que cada tercer miércoles de mayo se realiza esta singular marcha, sin tener que gritar consignas ni decir cosa alguna. Dejamos que las bicicletas hablaran.Foto: Cletofilia.

En México la Marcha del Silencio se llevó a cabo en Guadalajara, organizada por Bicicleta Blanca; en Xalapa, donde coordinó Roy Dudley; y en el Distrito Federal, a cargo de Ciclistas por la Ciudad, Jesús Martín Gómez y Tonatiuh Hernández. Salí de trabajar a las seis y media en punto, alcancé al grupo justo después de que partieron, a la altura del Zoológico de Chapultepec. La tarde era perfecta para pedalear, sol, viento fresco, lo único preocupante era ver más policías que transeúntes sobre Reforma.
Hubo de todo durante el trayecto. Al principio un autobús de turismo embistió a los que iban de barredora, un percance que pasó inadvertido para el resto de pelotón, pero que rompió con el silencio. Pasaron volando las mentadas y los claxonazos, tampoco faltaron los conductores impacientes en sus coches echando lámina. Pero también tuvimos gritos y muestras de simpatía, la curiosidad y solidaridad de los turistas, y el apoyo vial de un par de patrullas y agentes de tránsito. En el trayecto varios ciclistas se fueron sumando, unos tenían toda la intención de hacerlo; otros, al vernos pasar les parecía buena idea y se unían.Foto: Cletofilia.

Llegamos al Zócalo al anochecer. Aquí The Ride of Silence se convirtió en un ritual bicicletero nacional. Se montó una ofrenda sencilla para los atropellados: dos ciclistas tendidos con sus respectivas bicis, iluminados por algunas veladoras y envueltos por el aroma del incienso. A continuación se leyeron los nombres de algunos ciclistas muertos como Liliana Castillo Reséndiz, Estela de la Luz Valles Vindiola, Ignacio Santiago Martínez, Rubén Vázquez Marín, Óscar Estévez, José Ibarra, Alberto Rodríguez Zamudio, Álvaro Octavio Calzada Cárdenas, Jessica López Barajas, José Rodrigo Villalobos Medina, Mauricio Altamirano Gutiérrez, Edgardo Yared Padilla Uribe e Isidro González Vallejo, entre muchos más.
Más tarde el grupo se despidió y nos dispersamos. La noche era cálida, perfecta para rodar de regreso con Juan Pablo Ramos, buen compa de la revista Cletofilia. Entre carros, semáforos y luces de colores tuvimos tiempo de platicar sobre lo jodida que está la vida en estos días. Concluimos que no tenemos otra opción más que rodar y rodar. Él se fue por Insurgentes y yo seguí por Reforma. Al pasar cerca del Ángel vi al grupo de ciclistas que suele reunirse cada miércoles en la noche para el tradicional paseo nocturno de los Bicitekas, fue una lástima que no se unieran a la Marcha del Silencio, hubiera sido una rodada impresionante.

Friday, April 30, 2010

Highwheel & Highbeer

The BeerBox Bike en Satélite y La Condesa

Su antecedente directo es el modelo llamado Boneshaker. En 1839, el herrero inglés de nombre Kirkpatrick McMillan inventó los pedales pegados a la rueda. Posteriormente, en 1861, un parisino constructor de carreolas y carrozas, Henry Michaux, patentó las palancas para la rueda delantera. Fue en 1871, cuando el inglés James Starley presentó el modelo Ariel, la primer Highwheeler o bicicleta de rueda alta. La razón de que la rueda fuera tan grande es que se podía recorrer mayor distancia y alcanzar mayor velocidad con menos esfuerzo. Sin embargo, a mayor tamaño menor estabilidad. Eran bicicletas pesadas e inseguras. Para darle estabilidad, Starley también inventó el sistema tangencial de la rueda, los rayos en tensión hacia cuatro direcciones diferentes, aún vigente en los ruedas actuales
La Rueda del Tiempo.
Tomado del libro Las Bicicletas y sus Dueños.

Este fantástico ejemplar hecho en México se encuentra a la venta en The BeerBox, con las mejores cervezas del mundo y el libro Las Bicicletas y sus Dueños. Satélite: Av. Fuentes de Satélite #112, Colonial Satélite (55-62-50-01). La Condesa: Francisco Márquez 129, Hipódromo Condesa (52-56-59-36).

Tuesday, March 23, 2010

Karina Gallo

“Historias”

Pinceles y pedales,
colores en movimiento

Historias separadas.

La relación que guardan el arte y las bicicletas es vasta. La música, la literatura y el cine se han ocupado del velocípedo en diversas obras. En el panorama de las artes plásticas la bici no sólo ha inspirado pinturas y esculturas geniales -como los bocetos atribuidos a Leonardo da Vinci, cuyo valor artístico es innegable-, también es considerada una obra de arte en sí misma. “Coloquio sentimental” y “Góndola surrealista sobre bicicletas en fuego”, de Salvador Dalí; “Rueda de Bicicleta”, de Marcel Duchamp; “Cabeza de Toro”, de Pablo Picasso; “El ciclista”, de Henry Toulouse-Lautrec; “Waverley”, de Alphonse Mucha; y “El chalet del ciclismo a las afueras de Bolonia”, de Jean Béraud, son un ejemplo.

Historias con café.

En esa ruta del arte se encuentra la pintora y grabadora Karina Gallo, quien actualmente exhibe, en la Alianza Francesa México*, su obra reciente sobre la bicicleta: “Historias”. Argentina que llegó a México hace más de una década, Gallo pinta profesionalmente desde 1992, cuando obtuvo el título de Profesor de Grabado en la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredon. A partir de entonces, la bicicleta fue cobrando fuerza como uno de sus temas recurrentes hasta convertirse en el objeto de su obra.

Historias geométricas.

Hace poco más de un lustro me encontraba recopilando trabajo artístico sobre bicicletas de pintores que están innovando (Rafael Sánchez de Icaza, Acamonchi), así fue como llegué a la exposición “En Movimiento” de Karina Gallo. Desde esa primera vez quedé encadenado a sus bicicletas por una razón de color, siempre en movimiento, y porque la pintora encontró la belleza en el diseño y las partes de la bicicleta. En la obra de otros artistas la bici forma parte de una escena, en la de Gallo es el modelo y centro de atracción. Tanto que se pueden ver cuadros donde sólo pinta unos pedales, las palancas y la cadena. O un manubrio. El cuadro con asiento. La rueda trasera. Retrata esos detalles como si fueran las distintas partes del cuerpo humano.

Historias en papel.

Así comenzó un rescate histórico y estético del velocípedo. En adelante se encuentran los primeros hallazgos del viaje al pasado que Gallo realiza con los pinceles, las highwheleers de la “Serie Bicicletas II”. En esta dinámica de creación, Gallo profundizó en el estudio sobre el desarrollo de la bicicleta hasta llegar a los orígenes de tan noble invento, a la Draisina del famoso Von Drais, de la cual tiene un estupendo cuadro. “Historias” trata precisamente sobre eso, desde aquellos rudimentarios diseños que se empujaban con los pies en el suelo, hasta la safety cycle que hoy seguimos pedaleando. En los cuadros de la exposición se pueden apreciar los modelos más relevantes que forman parte del imaginario bicicletero, es un desfile de arte sobre ruedas en el que cada bicicleta tiene una historia que contar.

* “Historias” estará expuesta hasta el 22 de abril. La Alianza Francesa México se encuentra en Patricio Sanz 1056, Col. Del Valle.

Tuesday, March 16, 2010

Primer Paseo Nocturno Sateluco

¡Ahí nos vemos para rodar por Satélite!


Sábado 20 marzo, 6 a 10 pm, Explanada del Centro Cívico.