Sunday, November 8, 2009

Primer Paseo en Bicicleta de Ciudad Satélite

Hacia el Parque Ecológico Lineal y el Sistema de Ciclovías
El Primer Paseo en Bicicleta de Ciudad Satélite, el domingo 1º. de noviembre, fue un hecho histórico en los cincuenta años que cumplió. Alrededor de cien ciclistas pedalearon para apoyar el desarrollo de un parque ecológico y una ciclovía, propuesta para que el medio de transporte urbano del futuro se use de manera planeada en Satélite a favor de toda la sociedad y el ambiente.

El proyecto es una propuesta del urbanista Carlos González Escamilla, presidente de la asociación Defensores de Ciudad Satélite, cuyo objetivo es mitigar el impacto ambiental por los efectos negativos en la construcción y operación del polémico Viaducto Bicentenario, una obra pública que sólo beneficia a ciertos automovilistas que pueden pagar la cuota.Cerca de las diez de la mañana ya se había reunido un considerable grupo de personas y sus bicicletas en la explanda anexa a la Secundaria 17 sobre el Circuito Juristas. Familias enteras, niños, jóvenes y adultos, riders, ciclomontañistas, free riders, ciclistas de ruta, esperando el momento de ponerse a pedalear hacia el futuro. Antes de dar la salida, el urbanista González Escamilla y su equipo de trabajo, acompañados del décimo Regidor de Naucalpan, Luis Arturo Peña, presentaron la nueva organización que se hará cargo de administrar el proyecto: la asociación Amigos de la Bicicleta, la Naturaleza y el Deporte de Ciudad Satélite. Ellos se encargarán de gestionar el proyecto ante las autoridades y de organizar y coordinar las acciones necesarias para la realización del mismo.Carlos González Escamilla explica el fin de esta acción.

El proyecto se puso en movimiento cuando las personas montaron sus bicicletas y emprendieron el paseo a lo largo de Circuito Juristas. Los ríos de gente en bicicleta son emocionantes, sobre todo si persiguen un fin común y se convierten en un acto colectivo divertido y saludable. Una manifestación bicivilizada para echar a andar el Parque Ecológico Lineal de Ciudad Satélite, desde el Circuito Oradores (junto a Bella Vista y Fuentes de Satélite) hasta el Circuito Escultores (junto al Vaso regulador de Cristo en Avenida Gustavo Baz): ciento ochenta y cuatro mil metros cuadrados de áreas verdes, los camellones anchos, el Parque de Correos y los parques aledaños.
El Parque Ecológico Lineal será, de acuerdo al sistema ideado por González Escamilla, la columna vertebral de una red de ciclovías de 33 kilómetros que cubrirá a Satélite. Se trata de proporcionar una alternativa mejor que el coche para realizar trayectos cortos en bicicleta, a pie o en patineta, con estacionamientos para bicis en puntos estratégicos y acceso a las zonas comerciales. Esto no sólo es urgente por los problemas de tráfico, contaminación y salud que padecemos en la zona, también fomenta el regreso de las personas a las calles y áreas verdes, la vida vecinal y la convivencia perdida.El proyecto detallado puede revisarse en www.defensoresdeciudadsatelite.com. La inciativa ha sido bien recibida por las autoridades estatales y las municipales, ahora sólo falta apoyar al movimiento generado por Amigos de la Bicicleta si queremos tener espacios y rutas seguras para peatones y ciclistas. El Segundo Paseo en Bicicleta de Ciudad Satélite será el domingo 20 de diciembre, partirá de la Iglesia de Economistas a las diez de la mañana. Ahí nos vemos para rodar por Satélite.

Sunday, November 1, 2009

La Bici Fantasma de Liliana Castillo

A los muertos en bicicleta

Fotografías: Jorge Ávila (avilajorge@yahoo.com).

Summer is gone, but our love remain
like old broken bicycles out in the rain.

Tom Waits, Broken Bicycles


Le llaman la cebra, esa franja de rayas blancas sobre el asfalto donde atropellaron a Liliana cuando cruzaba en bicicleta. Las rayas son más parecidas a las teclas de un piano que dejaron una estela musical a su paso, las notas de una canción triste y bella. Fue ahí, entre Avenida Universidad y Mayorazgo, al sur del Distrito Federal, donde apareció por primera vez en México una Bici Fantasma.

Liliana Castillo Reséndiz alegraba al mundo. Tenía 23 años, le gustaba la fotografía, era actriz en ciernes y distinguida ilustradora infantil que figuró en el catálogo de ilustradores del Conaculta 2008. Vivía en un pequeño departamento de la colonia Portales con Óscar Pereyra, quien la describe como “una persona virtuosa, hermosa, con una sonrisa inspiradora”. Formaban una pareja enamorada que solía moverse en bicicleta, hasta que la mala suerte se atravesó en sus vidas.El viernes 15 de mayo de 2009, cuando Liliana pedaleaba hacia la Facultad de Filosofía y Letras, un auto que circulaba con imprudencia la atropelló. En el accidente se golpeó la cabeza y se lastimó de gravedad el pie izquierdo. Lo peor es que no llevaba casco. La trasladaron inconsciente al hospital de Xoco y de manera inexplicable la ingresaron como desconocida a Terapia Intensiva. Nadie avisó a sus familiares, de nada sirvió que llevara su credencial del IFE, ellos la encontraron al día siguiente. 24 horas de pura desesperación. Supieron del accidente por una nota de periódico.
El conductor, Mauro Gerardo Martínez Toussaint (también de 23 años), logró evadir la acción de la justicia con una declaración inverosímil (que la atropellada le otorgó el perdón) y una fianza. Pero Liliana pasó una semana de agonía infernal, le amputaron medio pie y sufrió muerte cerebral debido un traumatismo craneoencefálico de alto grado. Dejó de existir mientras Óscar tocaba la guitarra y le cantaba. Era viernes 22 de mayo a las 2:40 de la tarde, la hora en que un temblor de 5.9 grados en escala de Richter sacudió a la ciudad.Días después, ante la mirada sorprendida de los ciudadanos, apareció la Bici Fantasma de Liliana. La noche del diez de junio, en el lugar donde fue atropellada, más de un centenar de ciclistas y transeúntes se dieron cita para instalar la bici blanca en el poste de un señalamiento peatonal con fotografías, flores, veladoras, objetos y mensajes escritos. Un altar colectivo urbano. La Ghost Bike apareció por primera vez en los Estados Unidos y llegó a nuestro país a través de los Bicitekas, encabezados por Areli Carreón, quienes se encargaron de la instalación para señalar a la sociedad y a las autoridades que una persona ha muerto por la falta de cultura y respeto vial, espacios seguros para los peatones y los ciclistas. La bici blanca rinde tributo al caído en bicicleta y alerta sobre el peligro del lugar para evitar más accidentes. Una manifestación urbana que adquiere rasgos de ritual.El antecedente directo de esta práctica fue la Bike Angel, una bici blanca con grandes alas suspendida a la entrada del Túnel Stockton en San Francisco, California, en agosto de 2001. La instalación corrió a cargo del movimiento ciclista internacional Critical Mass, lidereado por su fundador Chris Carlsson. Dos años más tarde, en octubre de 2003, apareció la primera Ghost Bike en St. Louis, Missouri. Con ella inició un movimiento que se ha extendido a lo largo de 90 ciudades en el mundo (www.ghostbikes.org), entre las que figuran el D.F. y Guadalajara.Por desgracia, desde la aparición de la Bici Fantasma de Liliana, cada día se ven más bicicletas blancas en México. En julio se instalaron dos más en el D.F., la de Estela de la Luz Valles Vindiola en uno de los puentes peatonales de Chapultepec, convertidos a fuerza en tramos de la “ciclovía”, y la del policleto Ignacio Santiago Martínez en la colonia Condesa. Durante octubre se sumaron la de Rubén Vázquez Marín, un niño de 13 años que vendía café y pan en Polanco, atropellado por Daniel Alberto Ramírez en Reforma a la altura de Julio Verne (el primer Triciclo Fantasma del mundo). La de Oscar Estévez, fotorreportero arrollado en 2008; y la de José Ibarra, de 55, embestido por el chofer de una revolvedora, Alberto Rodríguez Zamudio, en Insurgentes y Hamburgo. Areli Carreón comenta que en octubre hubo otros tres ciclistas sin identificar y reconoce que los muertos ya rebasan la capacidad de las organizaciones (Biciellas, Biciraptors, Tlatilkas, Bici Cerdos, Ciclovida, Veteranos en Bici, IMFUBU y Mujeres en Bici) de costear y organizar la colocación de más bicis blancas.Al hablar sobre las bicis blancas, durante su ponencia en el 2º. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano en Guadalajara, Patricia Martínez de GDL en Bici cuestionó la falta de congruencia de las autoridades y la negligencia de los automovilistas, e informó que tan sólo en 2008 murieron 84 ciclistas en esa ciudad. De acuerdo a esta organización ciclista, hasta el 8 de octubre de 2009 se habían instalado las Bicis Fantasmas de Álvaro Octavio Calzada Cárdenas, Jessica López Barajas, José Rodrigo Villalobos Medina, Mauricio Altamirano Gutiérrez, Edgardo Yared Padilla Uribe, Isidro González Vallejo y tres ciclistas desconocidos.Para recordar a Liliana y dar a conocer su obra, Óscar creó la fundación que lleva su nombre (www.fundacionlilianacastilloresendiz.blogspot.com), donde puede conocerse el trabajo, las historias y las respuestas que rodean a su Bici Fantasma. Como en la canción de Tom Waits, uno de sus favoritos: ella se fue, pero su amor permanecerá, como una bicicleta rota bajo la lluvia.

* Texto publicado en Milenio Diario.

Friday, October 23, 2009

Los Biciosos

La adicción saludable

Mi nombre es Rogelio Garza y soy cletómano.



De todas las adicciones que conozco la bicicleta es mi favorita. Recuerdo una campaña guerrilla de Nike con la que se dio a conocer el Cartel de las Endorfinas, pósters con una calavera y el encabezado: “Soy adicto”. Nada define mejor al cletómano. Así es el deporte, aunque a muchos les incomode el tema o se molesten porque sienten que la sombra del doping los persigue.
Esta adicción no tiene que ver con el consumo de sustancia alguna, sino con el proceso químico que sucede en el cerebro del cletómano cuando pedalea su bicicleta. Una sinapsis en la que se producen las codiciadas endorfinas (morfina endógena): adrenalina, serotonina y dopamina, neurotransmisores responsables de liberarnos del dolor, regular la alegría, la emoción, la tranquilidad y el sueño.

Fuel for rideAntes de un rol por la montaña: mate, pepsi kick (cafeína-ginseng), guaraná en polvo, power gel doble cafeína, galletas de amaranto y un plátano para evitar los calambres. Yeah!

Una reacción semejante sucede en el cerebro del creyente religioso cuando va por su dosis a la misa de ocho cada mañana. La religión es el opio del pueblo, decía Marx. Por eso esta otra campaña de Sport City compara la práctica deportiva con el fervor religioso, el “deporteísmo”, le dicen. Sin duda, el cletómano pedalea religiosamente su cleta y si pudiera le haría un altar. Lo interesante aquí es que el deporte también puede conducir a estados de conciencia alterada y éxtasis místico. Con razón el Papa Juan Pablo II, deportista y cletómano que pedaleaba 100 kilómetros de un tirón, consideraba el deporte un don divino. Recordemos que Dios es el dealer más grande del mundo.
Todos los cletómanos estamos acostumbrados a las endorfinas para funcionar. El día que no pedaleas te sientes incompleto. Lo mismo siente el fervoroso si no va a misa, algo le hace falta. En el caso del cletómano también influye el factor físico, que podría llamarse “opiáceo”. Más de tres días sin actividad traen consigo un síndrome de abstinencia: te entumes, se te quita el hambre, duermes mal, estás de mal humor, te sientes incómodo…
Todo ese malestar desaparece en cuanto empiezas a pedalear. El fix de la bici te alivia como por arte de magia. Por eso el cletómano siempre está buscando la oportunidad de darle al bicio, para él es la única forma de mantenerse en equilibrio. Y en el rol conoce a otros biciosos que tienen la necesidad de rodar a como dé lugar.

Bicioso
Frankie en el micrositio metiéndole al bicio.

Es normal que la gente común no lo entienda. No saben de lo que se pierden, pero tampoco de lo que el cletómano es capaz de hacer con tal de salir a dar el rol. A muchos les cuesta creer que pierdas el sueño y te levantes los fines de semana a las seis de la mañana para darle al bicio: subir una montaña fría, lodosa y húmeda. O pedalear en una carretera cubierta de niebla. O empaparse en el camino a comprar cualquier cosa. O ir a trabajar para llegar bien puesto. Sobran motivos para sacar la bicla.
Sólo hay una cosa más fuerte que una adicción: otra adicción. El mecanismo lo explica el escritor y cletómano Ernest Hemingway en El Fin de una Afición, un relato donde cuenta cómo dejó las carreras de caballos por las de bicicletas. El bicio, una vez que te encadena, no te suelta. Por eso el cletómano sólo quiere rodar sin importar el destino, lo que importa es el viaje, moverse y flotar en dos ruedas.
Lo bueno de ser cletómano es que con tu adicción contribuyes a que el mundo sea mejor. El bicio es saludable y ecológico, haces algo por un mundo sin obesidad, sin infartos ni diabetes, sin tráfico ni contaminación, sin calentamiento global ni cambio climático…
Mejor encadenarse al bicio y rodar. Voy a darme un rol.

Rol de drug
Rueda de bicicleta. Foto: Maru Sandoval.

Texto publicado en Cletofilia (www.cletofilia.com)

Monday, September 28, 2009

Guanamsterdam sobre ruedas

El 2º. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano

Un río de gente en bicicleta


Oscar Patsí y Patricia Karenina exponiendo la Revolución de las Mariposas (personas en bici).

Guanasterdam, Jalisco. En esta ciudad repleta de mujeres hermosas, bicicletas, cafés y personas fuera de lo común, se realizó el 2º. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano, organizado del 18 al 20 de septiembre por el colectivo GDL en Bici con el apoyo de organizaciones, universidades, empresas, autoridades y medios.Chris Carlsson, iniciador del movimiento Critical Mass y autor de varios libros al respecto. Aquí es acompañado por Jesús El Negro Soto.

Viernes 18 de septiembre. A las nueve de la mañana caminé sobre la Avenida Juárez para llegar al LARVA (Laboratorio de Artes Variedades), un cine abandonado que el municipio habilitó como centro cultural y que ahora servía como sede principal del Congreso. Pude instalarme en el espacio del colectivo Bici 10, junto al fotógrafo Refugio Ruiz, donde se vendían playeras, libros, placas reflejantes, y se repartían publicaciones de GDL en Bici e información sobre la bicicleta. También había espacios del ITDP (Instituto de Transporte y Desarrollo de Políticas) representado por Xavier Treviño, la empresa BKT Bicipública de los arquitectos Matías Medina y Rodrigo Vázquez, las bicicletas plegables Brompton de León Hamui y Carlos Estrella, y el colectivo CACITA con su exhibición de bici máquinas.Intercambiando libros con Carlsson.

Llegaron más de 400 personas registradas, grupos de ciclistas, especialistas en espacios públicos y movilidad urbana, activistas de las dos ruedas, ecologistas, bici mensajeros, funcionarios, diseñadores, filósofos y periodistas de Nuevo León, San Luis Potosí, Michoacán, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Morelos, D.F., y también de Estados Unidos y España. Pedaleaban en la zona centro de la ciudad, entre las sedes alternas del evento: del LARVA al Museo de la Ciudad o al Paraninfo de la U de G. Un congreso en movimiento que contó con la asistencia de interesados y entusiastas.De izq a der: Gabriel Michel, Mario Delgado, Mario Silva, Alfredo Hidalgo, Refugio Cuco Ruíz (Bici 10) y Xavier Treviño (ITDP).

Entre los principales participantes estaban los Bicitekas, organizadores del 1er. Congreso en 2008 donde se formó la Red Nacional de Ciclismo Urbano. Estuvieron Chris Carlsson, iniciador del movimiento internacional Critical Mass que empezó en San Francisco, autor y editor de los libros After the Deluge y Critical Mass; el catalán Oscar Patsí, creador de la Revolución de las Mariposas (personas en bici), quien expuso sus ideas con ingenio y humor; Caroline Zamporano, Directora de Bicycle Advocacy NY; Jimmy Lizama, bici mensajero de Los Ángeles y promotor de la bici fixed; León Hamui, quien habló sobre la bicicleta en la ciudad del futuro; Emily Ramsey y Aaaron Salinger, de Bicycle Kitchen, California; y Heleana Zambonino, de Ciclópolis, Ecuador. Además asistieron personas interesantísimas, como la cineasta Beatriz Barragán, quien realiza un documental sobre el Congreso, y Milton A. Luna, reportero de la revista No Te Rajes, un ciclista sin pierna derecha.Con Milton A. Luna y Bicivilízate de Morelia.

Comimos pasta, pizza y ensalada en algún lugar del centro, recuerdo a Bernardo Lizardi, al buen Agustín Martínez, a Jesús El Negro, a Beatriz y Alessia. Mi participación tuvo lugar en el Museo de la Ciudad, sobre la Avenida Independencia, a las cuatro y media de la tarde. Patricia Karenina de GDL en Bici: si alguien encarna al Congreso es ella. Pura energía.

Estuve acompañado en la mesa por Karenina, quien me presentó y moderó el asunto con sus comentarios. Apoyado por un texto y un power point procedí a definir el Ciclismo Mágico, la literatura de los equilibros. Luego revisamos la obra de algunos autores, leyendo fragmentos de sus obras, para finalizar con una sesión de preguntas y comentarios que derivó en otros temas.
En el Paraninfo de la U de G, donde Patricia Martínez sacudió conciencias e incomodó a las autoridades.

El sábado estuvo más movido aún. Empezamos con el encuentro entre la sociedad organizada, el gobierno municipal y los rectores de las universidades ITESO y U de G. en el Paraninfo. Bajo el Mural 1 de José Clemente Orozco, Patricia Martínez de GDL en Bici estremeció con su intervención que arrancó lágrimas y una ovación de pie en el auditorio lleno. También asistimos a la conferencia impartida por la Directora de Promoción Ciclista de NY, Caroline Zamporano. Chicas en bicicleta: Candelaria Ochoa, Emily Ramsey, Mariana Sánchez, Heleana Zambonino y Patricia Karenina.

Comimos en un restaurante vegetariano y por la tarde estuvimos en la plática de bici mensajería (cátedra de bici fixed) antes de ir a la mesa redonda “Las chicas en bici”. Al caer la noche se organizó el paseo Critical Mass, un río de gente en bicicleta por el Día Mundial sin Auto (22 de septiembre) que culminó con una fiesta y las bicis en alto.
Bicimensajeros, expertos de la bici fixed, tan de moda hoy en día: Jimmy Lizama, Mario Villaseñor, Raúl Zamarripa y Santiago García.

El domingo temprano tuvo lugar la esperada conferencia de Patsí, en la que explicó de manera hilarante en qué consiste la Revolución de las Mariposas y qué se necesita para llevarla a cabo. Aún faltaban el taller para mujeres que empiezan a pedalear y la clausura. Patsí, entrevistado por Barragán en la Ciclovía RecreActiva.

Con todo ello el Congreso se integraba al movimiento mundial que busca soluciones ante la emergencia ambiental y de salud. Fueron tres días de conferencias, mesas redondas, talleres, exposiciones, paseos y actividades en las que se abordó la recuperación de los espacios públicos, el transporte no motorizado y la movilidad alternativa, las redes ciclistas en Internet, los proyectos de ciclo vías, y el activismo en pro de la armonía citadina, entre otros temas. Los objetivos se cumplieron, creció la Red Nacional, se logró marcar en la agenda pública el uso de la bicicleta y se anunció que en 2010 el próximo Congreso será en Puebla.El video previo al documental de Beatriz Barragán puede verse aquí:

Tuesday, September 22, 2009

Equilibro: letras y bicicletas

El libro te hace libre, como un paseo en bici

Andar en bicicleta es leer al mundo de otra forma, una lectura en movimiento que permite percibirlo con todos los sentidos. Para Hemingway era la mejor manera de conocer un territorio. Por ello no es extraño que este vehículo fantástico pase por las páginas de la literatura, entre la imaginación y los caminos de tinta.

¿Existe alguna relación entre las bicicletas y las letras? ¿Alguna semejanza entre el acto de montar una bici con el de escribir? Como decir, por ejemplo, que el horizonte es una página en blanco y el ciclista la escribe al pedalear. Ambos, el ciclista y el escritor, deciden hacia dónde ir y el camino para llegar. Al pedalear como al escribir, es recomendable tener primero una meta, un destino, el gran final. Entonces estaríamos, diría García Márquez, en los terrenos del Ciclismo Mágico, la literatura del equilibro:
William Saroyan, autor de El tenor silencioso, se refirió a la bicicleta como “el invento más noble de la humanidad”. En un artículo escrito para la revista Scientific American, Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, recomendaba montar una bici para recuperar los ánimos, despejar la mente y recobrar la lucidez.
En la mayoría de las novelas que citaremos aquí, un par de ellas escritas por Premios Nobel, los autores coinciden en utilizar la bici como un vehículo libertario y en algunos casos el ingenioso transporte es el objeto central de la historia:

WELLES
El escritor Herbert Georges Welles, escribió la novela llamada Las ruedas de la oportunidad, en la que afirmó que sentía confianza en el futuro cada vez que miraba a una persona en una bici:
“Después de tu primer día pedaleando, un sueño es inevitable. Una memoria de movimiento permanece en los músculos de las piernas y parecen moverse en círculos una y otra vez. Tú pedaleas por La Tierra de los Sueños en maravillosas bicis que cambian y crecen”.

BECKETT
El célebre escritor del absurdo, Samuel Beckett, le dedicó una carta a su bicicleta en el libro Molloy, donde hace una descripción fiel de la bici antes de confesar su vicio:
“Querida bicicleta, no debo llamarte bici, eras verde, como tantas de tu generación, no sé por qué. Es un placer encontrarte de nuevo. Describirte en toda tu extensión es un placer. Tenías una pequeña corneta roja en lugar de la campanilla de moda en tus días. Tocar esa corneta era para mí un real placer, casi un vicio”.

MILLER
En la novela de Henry Miller, Mi bicicleta y otros amigos, en la que el escritor narra la relación que tuvo desde niño con las bicis en general y con una en particular a la que describió como “la única y verdadera amistad”. En este libro relata que cuidaba de ella como si fuera un Rolls Royce:
“Si necesitaba reparación, siempre la llevaba al mismo taller en la Avenida Myrtle, donde atendía un negro llamado Ed Perry. Trataba mi bicicleta con guantes y siempre revisaba que las dos ruedas estuvieran alineadas. Con frecuencia me hacía composturas sin cobrarme, porque, como decía, nunca había conocido a un hombre tan enamorado de su bicicleta como yo”.

AMOS OZ
Otro ejemplo puede leerse en La bicicleta de Sumji, novela corta de Amos Oz sobre un niño que recibe una bici de regalo y cómo cambia su vida a partir de ese momento:
“Era una Raleigh de segunda mano; no le faltaba un solo accesorio: tenía timbre, un faro, una parrilla y también un reflector en la rueda de atrás; sólo le faltaba la barra que une el sillín con el manubrio… Loco de orgullo y de alegría galopé en mi bicicleta hacia mi escondrijo tras de la casa. Y allí, en donde nadie podía verme, besé el manubrio, y luego me besé el dorso de las manos una y otra vez, y en un susurro tan alto que parecía un grito, exclamé: Bendito sea Dios Todopoderoso”.

HEMINGWAY
El Nobel de Literatura, Ernest Hemingway, escribió El fin de una afición, relato autobiográfico del libro París era una fiesta, en el que hace una bella descripción de las competencias en el velódromo:
“Algún día lograré meter en unas páginas la pista de madera y sus empinados virajes, y el zumbido de los tubulares cuando pasaban los ciclistas, y el esfuerzo y las tácticas y los corredores desviándose arriba o abajo en la pista, convertidos en una parte de sus máquinas… con sus cascos ligeros que se pegaban a los manubrios, sus piernas que hacían girar a gran velocidad los pedales y las ruedas…”.

J.D. SALINGER
En otra novela clásica del siglo XX, El guardián entre el centeno de J.D.Salinger, la bicicleta está presente cada vez que al narrador se le aparece su hermano pequeño:
“De pronto empecé a hablar con Allie en voz alta. Es una cosa que suelo hacer cuando me encuentro muy deprimido. Le digo que vaya a casa a recoger su bicicleta y que me espere delante del jardín de Bobby Fallon. Una vez, Bobby y yo íbamos a ir al Lago Sedebego en bicicleta. Allie nos oyó y quiso venir con nosotros, pero yo le dije que era muy pequeño. Así que ahora, cuando me siento muy deprimido, le digo: “Bueno, anda. Ve a recoger la bici y espérame delante de la casa de Bobby. Date prisa”. Casi siempre nos acompañaba. Pero aquél día no le dejé. Él no se enfadó –nunca se enfadaba por nada-, pero siempre me viene ese recuerdo a la memoria cuando me da la depresión”.

GARCÍA MÁRQUEZ
Gabriel García Márquez le dedica pasajes a la bicicleta en su novela Memoria de mis putas tristes, en la que el protagonista desea regalarle una bici a la chica que se apodera de sus pensamientos:
“Cuando fui a comprar la mejor bicicleta para ella no pude resistir la tentación de probarla y di algunas vueltas casuales en la rampa del almacén. Al vendedor que me preguntó la edad le contesté con la coquetería de la vejez: Voy a cumplir noventa y uno. El empleado dijo justo lo que yo quería: Pues representa veinte menos. Yo mismo no entendía cómo conservaba la práctica del colegio, y me sentí colmado por un gozo radiante… Esa semana, en homenaje a diciembre, escribí otra nota atrevida: Cómo ser feliz en bicicleta a los noventa años”.

BARES
El escritor Mauricio Bares tiene un cuento titulado Las bicicletas también se embarazan, incluido en su libro Ya no quiero ser mexicano, sobre un romance onanista entre la bicicleta de su hermana y un vecino hippie:
“Ámsterdam debería significar lugar de las bicicletas. O lugar de las perversiones. Basta pensar en las hermosas holandesas que se frotan con el asiento a cada pedaleo, vistiendo frecuentemente entalladas minifaldas elásticas que dejan a la vista el impacto de su intimidad. Pienso también en los tipos sin otra ocupación que esperarlas pasar, apostados en sitios estratégicos, en especial durante el verano cuando las nenas se despojan de los mallones que las protegen del invierno inclemente y obsequian a los mirones un trocito de tela azul cielo o rosa pastel”.

FERNÁNDEZ CHRISTILEB
Pablo Fernández Christileb publicó el libro La velocidad de las bicicletas, donde describe Un viaje a Ítaca:
“Una bicicleta es sobre todo un viaje a Ítaca (“llegar allí es tu meta/pero no apresures el viaje”): es el mejor mirador para ver sucederse a la inopinada, implaneadamente, en calles, callecitas, parques, banquetas, rutas inéditas, como un Marco Polo de la cotidianeidad; para detenerse donde la curiosidad lo haga menester en un mercado, una fachada, una miscelánea, un aparador. Andar en bicicleta se vuelve paseo; es que sobre una bicicleta es imposible tener prisa, o al menos no tiene caso porque la prisa no la acelera; se haya hecho tarde o no, su tripulante tiene que seguir paseando hasta que llegue a su destino. Es el tiempo libre a destiempo… Con la ciudad las bicicletas respetan el ruido de las voces, el aire de los pájaros, el espacio de las reuniones, el tiempo de la distracción, el lugar de los ciudadanos…”.

Así es, al pedalear como al leer el tiempo transcurre de manera distinta. Podríamos seguir por la ruta de la literatura, haciendo paradas en las obras donde encontramos a la bicicleta, pero el tiempo real se termina y el camino es largo, para recorrerlo se necesita un buen par de ojos como dos ruedas.

Texto presentado en el Museo de la Ciudad de Guadalajara, durante el 2o. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano.

Friday, September 11, 2009

Ciclismo Mágico

Para leer el mundo en bicicleta
El 2o. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano se realizará en Guadalajara, del 18 al 20 de septiembre. Nos vemos el viernes 18, a las 4 de la tarde, en el Museo de la Ciudad (Independencia 684, Centro), para platicar sobre Bicicletas y Literatura. Revisaremos la obra de William Saroyan, H.G. Welles, Samuel Beckett, Henry Miller, Amos Oz, Ernest Hemingway, J.D. Salinger, Gabriel García Márquez, Mauricio Bares y Pablo Fernández Christileb.
www.congresociclista.org/congreso.html

Wednesday, July 15, 2009

Frank Zappa toca la bicicleta

Es una locura ver al genio musical, a la edad de 22 años, hacer música con unas bicicletas. Se acompaña con una orquesta.

http://www.youtube.com/watch?v=8e3I0iagWXU&feature=PlayList&p=C11E633B1F1FF3D5&index=0&playnext=1

Tuesday, June 23, 2009

La Rueda del Tiempo

El Cancionero Bicicletero: música para pedalear La música es movimiento. Basta que empiece a sonar para que las personas se activen con sus notas, por eso va del pedal con la bicicleta. La ciencia ha demostrado que escuchar música al practicar algún deporte incrementa la actividad mental y el rendimiento físico, las vibraciones influyen en las ondas cerebrales que generan energía en el sistema nervioso y sincronizan los dos hemisferios del cerebro, un balance parecido al de las dos ruedas de la cleta.

Radish, trío de grunge bicicletero.

De hecho, la bicicleta es como un piano o una guitarra y necesita ser afinada antes de salir a pedalear con ritmo, melodía y armonía. Quizá por eso varios músicos le han dedicado canciones a sus biclas. Tal vez la más famosa de ellas sea la clásica Bicycle Race de Queen, del disco Fat Bottomed Girls, con su portada de chicas semidesnudas en bicis.Armonía es una mujer en bicicleta.

A lo mejor Freddy Mercury no tenía idea científica sobre los efectos de su música en las cabezas de sus escuchas, pero es un hecho que Syd Barrett lo experimentó en mente propia.

Syd y sus bikes.

El excéntrico y genial guitarrista fundador de Pink Floyd era un ciclista habitual y escribió una canción de colores llamada Bike, pieza surrealista incluida en el primer disco del grupo, The Piper At The Gates of Dawn.

Syd hacia el final de sus días en 2005.

La bicicleta ha inspirado al músico de reggae Eek a Mouse, quien entona su tema Bicycle, así como al ya legendario trío femenino de japonesas, The Shonen Knife, quienes en su disco Let’s Knife tocan una estupenda rola llamada Cycling is Fun.

Las Shonen: andar en bici es punk.

Dos cantautores, Damien Jurado y John Fahey, interpretan sendas versiones de Bicycle Built for Two. Entre los de antaño, el grupo de hard rock Nazareth contaba en su repertorio con My White Bicycle, mientras que los irlandeses Thin Lizzy le dedican unas líneas en la canción Renegade. Sin embargo, Broken Bicycles de Tom Waits es la más inspirada, la versión en vivo que canta antes de Empty Pockets.


También está la pieza de los Sugar Cubes, Motor Crash, incluida en su disco Life’s Too Good, en la que Björk canta que pedaleaba feliz hasta que vio un accidente. La marca Diamond Back, recién establecida en Inglaterra, fabricó el modelo downhill Black Sabbath, inspirada en la banda de heavy metal. Todo un fierro para bajar como demonio.

El dúo The Vaselines, uno de los favoritos de Kurt Cobain, tienen la canción Rory Ride Me Raw de su disco All The Stuff and More… Y los fabulosos Pixies, en el disco Surfer Rosa tocan Tony’s Theme, acerca de los vericuetos de un chavo que monta su BMX.

John Lennon anduvo en bici toda su vida y tuvo varias desde su infancia, se supone que Watching the Wheels está inspirada en una. El conjunto electrónico Kraftwerk tenía el disco y la canción Tour de France y recientemente hay más grupos inspirados en bicis como los Ginger Ninjas, quienes realizan sus giras en cleta y generan la energía de sus conciertos pedaleando.


También apareció el grupo The Bicycles con el disco The Good, the Bad and the Cuddly; mientras que hoy suena I can ride my bike with no handlebar de los Flobots.
Música para andar en bicicleta.

Publicado en Bike a Fondo #14