Friday, October 23, 2009

Los Biciosos

La adicción saludable

Mi nombre es Rogelio Garza y soy cletómano.



De todas las adicciones que conozco la bicicleta es mi favorita. Recuerdo una campaña guerrilla de Nike con la que se dio a conocer el Cartel de las Endorfinas, pósters con una calavera y el encabezado: “Soy adicto”. Nada define mejor al cletómano. Así es el deporte, aunque a muchos les incomode el tema o se molesten porque sienten que la sombra del doping los persigue.
Esta adicción no tiene que ver con el consumo de sustancia alguna, sino con el proceso químico que sucede en el cerebro del cletómano cuando pedalea su bicicleta. Una sinapsis en la que se producen las codiciadas endorfinas (morfina endógena): adrenalina, serotonina y dopamina, neurotransmisores responsables de liberarnos del dolor, regular la alegría, la emoción, la tranquilidad y el sueño.

Fuel for rideAntes de un rol por la montaña: mate, pepsi kick (cafeína-ginseng), guaraná en polvo, power gel doble cafeína, galletas de amaranto y un plátano para evitar los calambres. Yeah!

Una reacción semejante sucede en el cerebro del creyente religioso cuando va por su dosis a la misa de ocho cada mañana. La religión es el opio del pueblo, decía Marx. Por eso esta otra campaña de Sport City compara la práctica deportiva con el fervor religioso, el “deporteísmo”, le dicen. Sin duda, el cletómano pedalea religiosamente su cleta y si pudiera le haría un altar. Lo interesante aquí es que el deporte también puede conducir a estados de conciencia alterada y éxtasis místico. Con razón el Papa Juan Pablo II, deportista y cletómano que pedaleaba 100 kilómetros de un tirón, consideraba el deporte un don divino. Recordemos que Dios es el dealer más grande del mundo.
Todos los cletómanos estamos acostumbrados a las endorfinas para funcionar. El día que no pedaleas te sientes incompleto. Lo mismo siente el fervoroso si no va a misa, algo le hace falta. En el caso del cletómano también influye el factor físico, que podría llamarse “opiáceo”. Más de tres días sin actividad traen consigo un síndrome de abstinencia: te entumes, se te quita el hambre, duermes mal, estás de mal humor, te sientes incómodo…
Todo ese malestar desaparece en cuanto empiezas a pedalear. El fix de la bici te alivia como por arte de magia. Por eso el cletómano siempre está buscando la oportunidad de darle al bicio, para él es la única forma de mantenerse en equilibrio. Y en el rol conoce a otros biciosos que tienen la necesidad de rodar a como dé lugar.

Bicioso
Frankie en el micrositio metiéndole al bicio.

Es normal que la gente común no lo entienda. No saben de lo que se pierden, pero tampoco de lo que el cletómano es capaz de hacer con tal de salir a dar el rol. A muchos les cuesta creer que pierdas el sueño y te levantes los fines de semana a las seis de la mañana para darle al bicio: subir una montaña fría, lodosa y húmeda. O pedalear en una carretera cubierta de niebla. O empaparse en el camino a comprar cualquier cosa. O ir a trabajar para llegar bien puesto. Sobran motivos para sacar la bicla.
Sólo hay una cosa más fuerte que una adicción: otra adicción. El mecanismo lo explica el escritor y cletómano Ernest Hemingway en El Fin de una Afición, un relato donde cuenta cómo dejó las carreras de caballos por las de bicicletas. El bicio, una vez que te encadena, no te suelta. Por eso el cletómano sólo quiere rodar sin importar el destino, lo que importa es el viaje, moverse y flotar en dos ruedas.
Lo bueno de ser cletómano es que con tu adicción contribuyes a que el mundo sea mejor. El bicio es saludable y ecológico, haces algo por un mundo sin obesidad, sin infartos ni diabetes, sin tráfico ni contaminación, sin calentamiento global ni cambio climático…
Mejor encadenarse al bicio y rodar. Voy a darme un rol.

Rol de drug
Rueda de bicicleta. Foto: Maru Sandoval.

Texto publicado en Cletofilia (www.cletofilia.com)

Monday, September 28, 2009

Guanamsterdam sobre ruedas

El 2º. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano

Un río de gente en bicicleta


Oscar Patsí y Patricia Karenina exponiendo la Revolución de las Mariposas (personas en bici).

Guanasterdam, Jalisco. En esta ciudad repleta de mujeres hermosas, bicicletas, cafés y personas fuera de lo común, se realizó el 2º. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano, organizado del 18 al 20 de septiembre por el colectivo GDL en Bici con el apoyo de organizaciones, universidades, empresas, autoridades y medios.Chris Carlsson, iniciador del movimiento Critical Mass y autor de varios libros al respecto. Aquí es acompañado por Jesús El Negro Soto.

Viernes 18 de septiembre. A las nueve de la mañana caminé sobre la Avenida Juárez para llegar al LARVA (Laboratorio de Artes Variedades), un cine abandonado que el municipio habilitó como centro cultural y que ahora servía como sede principal del Congreso. Pude instalarme en el espacio del colectivo Bici 10, junto al fotógrafo Refugio Ruiz, donde se vendían playeras, libros, placas reflejantes, y se repartían publicaciones de GDL en Bici e información sobre la bicicleta. También había espacios del ITDP (Instituto de Transporte y Desarrollo de Políticas) representado por Xavier Treviño, la empresa BKT Bicipública de los arquitectos Matías Medina y Rodrigo Vázquez, las bicicletas plegables Brompton de León Hamui y Carlos Estrella, y el colectivo CACITA con su exhibición de bici máquinas.Intercambiando libros con Carlsson.

Llegaron más de 400 personas registradas, grupos de ciclistas, especialistas en espacios públicos y movilidad urbana, activistas de las dos ruedas, ecologistas, bici mensajeros, funcionarios, diseñadores, filósofos y periodistas de Nuevo León, San Luis Potosí, Michoacán, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Morelos, D.F., y también de Estados Unidos y España. Pedaleaban en la zona centro de la ciudad, entre las sedes alternas del evento: del LARVA al Museo de la Ciudad o al Paraninfo de la U de G. Un congreso en movimiento que contó con la asistencia de interesados y entusiastas.De izq a der: Gabriel Michel, Mario Delgado, Mario Silva, Alfredo Hidalgo, Refugio Cuco Ruíz (Bici 10) y Xavier Treviño (ITDP).

Entre los principales participantes estaban los Bicitekas, organizadores del 1er. Congreso en 2008 donde se formó la Red Nacional de Ciclismo Urbano. Estuvieron Chris Carlsson, iniciador del movimiento internacional Critical Mass que empezó en San Francisco, autor y editor de los libros After the Deluge y Critical Mass; el catalán Oscar Patsí, creador de la Revolución de las Mariposas (personas en bici), quien expuso sus ideas con ingenio y humor; Caroline Zamporano, Directora de Bicycle Advocacy NY; Jimmy Lizama, bici mensajero de Los Ángeles y promotor de la bici fixed; León Hamui, quien habló sobre la bicicleta en la ciudad del futuro; Emily Ramsey y Aaaron Salinger, de Bicycle Kitchen, California; y Heleana Zambonino, de Ciclópolis, Ecuador. Además asistieron personas interesantísimas, como la cineasta Beatriz Barragán, quien realiza un documental sobre el Congreso, y Milton A. Luna, reportero de la revista No Te Rajes, un ciclista sin pierna derecha.Con Milton A. Luna y Bicivilízate de Morelia.

Comimos pasta, pizza y ensalada en algún lugar del centro, recuerdo a Bernardo Lizardi, al buen Agustín Martínez, a Jesús El Negro, a Beatriz y Alessia. Mi participación tuvo lugar en el Museo de la Ciudad, sobre la Avenida Independencia, a las cuatro y media de la tarde. Patricia Karenina de GDL en Bici: si alguien encarna al Congreso es ella. Pura energía.

Estuve acompañado en la mesa por Karenina, quien me presentó y moderó el asunto con sus comentarios. Apoyado por un texto y un power point procedí a definir el Ciclismo Mágico, la literatura de los equilibros. Luego revisamos la obra de algunos autores, leyendo fragmentos de sus obras, para finalizar con una sesión de preguntas y comentarios que derivó en otros temas.
En el Paraninfo de la U de G, donde Patricia Martínez sacudió conciencias e incomodó a las autoridades.

El sábado estuvo más movido aún. Empezamos con el encuentro entre la sociedad organizada, el gobierno municipal y los rectores de las universidades ITESO y U de G. en el Paraninfo. Bajo el Mural 1 de José Clemente Orozco, Patricia Martínez de GDL en Bici estremeció con su intervención que arrancó lágrimas y una ovación de pie en el auditorio lleno. También asistimos a la conferencia impartida por la Directora de Promoción Ciclista de NY, Caroline Zamporano. Chicas en bicicleta: Candelaria Ochoa, Emily Ramsey, Mariana Sánchez, Heleana Zambonino y Patricia Karenina.

Comimos en un restaurante vegetariano y por la tarde estuvimos en la plática de bici mensajería (cátedra de bici fixed) antes de ir a la mesa redonda “Las chicas en bici”. Al caer la noche se organizó el paseo Critical Mass, un río de gente en bicicleta por el Día Mundial sin Auto (22 de septiembre) que culminó con una fiesta y las bicis en alto.
Bicimensajeros, expertos de la bici fixed, tan de moda hoy en día: Jimmy Lizama, Mario Villaseñor, Raúl Zamarripa y Santiago García.

El domingo temprano tuvo lugar la esperada conferencia de Patsí, en la que explicó de manera hilarante en qué consiste la Revolución de las Mariposas y qué se necesita para llevarla a cabo. Aún faltaban el taller para mujeres que empiezan a pedalear y la clausura. Patsí, entrevistado por Barragán en la Ciclovía RecreActiva.

Con todo ello el Congreso se integraba al movimiento mundial que busca soluciones ante la emergencia ambiental y de salud. Fueron tres días de conferencias, mesas redondas, talleres, exposiciones, paseos y actividades en las que se abordó la recuperación de los espacios públicos, el transporte no motorizado y la movilidad alternativa, las redes ciclistas en Internet, los proyectos de ciclo vías, y el activismo en pro de la armonía citadina, entre otros temas. Los objetivos se cumplieron, creció la Red Nacional, se logró marcar en la agenda pública el uso de la bicicleta y se anunció que en 2010 el próximo Congreso será en Puebla.El video previo al documental de Beatriz Barragán puede verse aquí:

Tuesday, September 22, 2009

Equilibro: letras y bicicletas

El libro te hace libre, como un paseo en bici

Andar en bicicleta es leer al mundo de otra forma, una lectura en movimiento que permite percibirlo con todos los sentidos. Para Hemingway era la mejor manera de conocer un territorio. Por ello no es extraño que este vehículo fantástico pase por las páginas de la literatura, entre la imaginación y los caminos de tinta.

¿Existe alguna relación entre las bicicletas y las letras? ¿Alguna semejanza entre el acto de montar una bici con el de escribir? Como decir, por ejemplo, que el horizonte es una página en blanco y el ciclista la escribe al pedalear. Ambos, el ciclista y el escritor, deciden hacia dónde ir y el camino para llegar. Al pedalear como al escribir, es recomendable tener primero una meta, un destino, el gran final. Entonces estaríamos, diría García Márquez, en los terrenos del Ciclismo Mágico, la literatura del equilibro:
William Saroyan, autor de El tenor silencioso, se refirió a la bicicleta como “el invento más noble de la humanidad”. En un artículo escrito para la revista Scientific American, Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, recomendaba montar una bici para recuperar los ánimos, despejar la mente y recobrar la lucidez.
En la mayoría de las novelas que citaremos aquí, un par de ellas escritas por Premios Nobel, los autores coinciden en utilizar la bici como un vehículo libertario y en algunos casos el ingenioso transporte es el objeto central de la historia:

WELLES
El escritor Herbert Georges Welles, escribió la novela llamada Las ruedas de la oportunidad, en la que afirmó que sentía confianza en el futuro cada vez que miraba a una persona en una bici:
“Después de tu primer día pedaleando, un sueño es inevitable. Una memoria de movimiento permanece en los músculos de las piernas y parecen moverse en círculos una y otra vez. Tú pedaleas por La Tierra de los Sueños en maravillosas bicis que cambian y crecen”.

BECKETT
El célebre escritor del absurdo, Samuel Beckett, le dedicó una carta a su bicicleta en el libro Molloy, donde hace una descripción fiel de la bici antes de confesar su vicio:
“Querida bicicleta, no debo llamarte bici, eras verde, como tantas de tu generación, no sé por qué. Es un placer encontrarte de nuevo. Describirte en toda tu extensión es un placer. Tenías una pequeña corneta roja en lugar de la campanilla de moda en tus días. Tocar esa corneta era para mí un real placer, casi un vicio”.

MILLER
En la novela de Henry Miller, Mi bicicleta y otros amigos, en la que el escritor narra la relación que tuvo desde niño con las bicis en general y con una en particular a la que describió como “la única y verdadera amistad”. En este libro relata que cuidaba de ella como si fuera un Rolls Royce:
“Si necesitaba reparación, siempre la llevaba al mismo taller en la Avenida Myrtle, donde atendía un negro llamado Ed Perry. Trataba mi bicicleta con guantes y siempre revisaba que las dos ruedas estuvieran alineadas. Con frecuencia me hacía composturas sin cobrarme, porque, como decía, nunca había conocido a un hombre tan enamorado de su bicicleta como yo”.

AMOS OZ
Otro ejemplo puede leerse en La bicicleta de Sumji, novela corta de Amos Oz sobre un niño que recibe una bici de regalo y cómo cambia su vida a partir de ese momento:
“Era una Raleigh de segunda mano; no le faltaba un solo accesorio: tenía timbre, un faro, una parrilla y también un reflector en la rueda de atrás; sólo le faltaba la barra que une el sillín con el manubrio… Loco de orgullo y de alegría galopé en mi bicicleta hacia mi escondrijo tras de la casa. Y allí, en donde nadie podía verme, besé el manubrio, y luego me besé el dorso de las manos una y otra vez, y en un susurro tan alto que parecía un grito, exclamé: Bendito sea Dios Todopoderoso”.

HEMINGWAY
El Nobel de Literatura, Ernest Hemingway, escribió El fin de una afición, relato autobiográfico del libro París era una fiesta, en el que hace una bella descripción de las competencias en el velódromo:
“Algún día lograré meter en unas páginas la pista de madera y sus empinados virajes, y el zumbido de los tubulares cuando pasaban los ciclistas, y el esfuerzo y las tácticas y los corredores desviándose arriba o abajo en la pista, convertidos en una parte de sus máquinas… con sus cascos ligeros que se pegaban a los manubrios, sus piernas que hacían girar a gran velocidad los pedales y las ruedas…”.

J.D. SALINGER
En otra novela clásica del siglo XX, El guardián entre el centeno de J.D.Salinger, la bicicleta está presente cada vez que al narrador se le aparece su hermano pequeño:
“De pronto empecé a hablar con Allie en voz alta. Es una cosa que suelo hacer cuando me encuentro muy deprimido. Le digo que vaya a casa a recoger su bicicleta y que me espere delante del jardín de Bobby Fallon. Una vez, Bobby y yo íbamos a ir al Lago Sedebego en bicicleta. Allie nos oyó y quiso venir con nosotros, pero yo le dije que era muy pequeño. Así que ahora, cuando me siento muy deprimido, le digo: “Bueno, anda. Ve a recoger la bici y espérame delante de la casa de Bobby. Date prisa”. Casi siempre nos acompañaba. Pero aquél día no le dejé. Él no se enfadó –nunca se enfadaba por nada-, pero siempre me viene ese recuerdo a la memoria cuando me da la depresión”.

GARCÍA MÁRQUEZ
Gabriel García Márquez le dedica pasajes a la bicicleta en su novela Memoria de mis putas tristes, en la que el protagonista desea regalarle una bici a la chica que se apodera de sus pensamientos:
“Cuando fui a comprar la mejor bicicleta para ella no pude resistir la tentación de probarla y di algunas vueltas casuales en la rampa del almacén. Al vendedor que me preguntó la edad le contesté con la coquetería de la vejez: Voy a cumplir noventa y uno. El empleado dijo justo lo que yo quería: Pues representa veinte menos. Yo mismo no entendía cómo conservaba la práctica del colegio, y me sentí colmado por un gozo radiante… Esa semana, en homenaje a diciembre, escribí otra nota atrevida: Cómo ser feliz en bicicleta a los noventa años”.

BARES
El escritor Mauricio Bares tiene un cuento titulado Las bicicletas también se embarazan, incluido en su libro Ya no quiero ser mexicano, sobre un romance onanista entre la bicicleta de su hermana y un vecino hippie:
“Ámsterdam debería significar lugar de las bicicletas. O lugar de las perversiones. Basta pensar en las hermosas holandesas que se frotan con el asiento a cada pedaleo, vistiendo frecuentemente entalladas minifaldas elásticas que dejan a la vista el impacto de su intimidad. Pienso también en los tipos sin otra ocupación que esperarlas pasar, apostados en sitios estratégicos, en especial durante el verano cuando las nenas se despojan de los mallones que las protegen del invierno inclemente y obsequian a los mirones un trocito de tela azul cielo o rosa pastel”.

FERNÁNDEZ CHRISTILEB
Pablo Fernández Christileb publicó el libro La velocidad de las bicicletas, donde describe Un viaje a Ítaca:
“Una bicicleta es sobre todo un viaje a Ítaca (“llegar allí es tu meta/pero no apresures el viaje”): es el mejor mirador para ver sucederse a la inopinada, implaneadamente, en calles, callecitas, parques, banquetas, rutas inéditas, como un Marco Polo de la cotidianeidad; para detenerse donde la curiosidad lo haga menester en un mercado, una fachada, una miscelánea, un aparador. Andar en bicicleta se vuelve paseo; es que sobre una bicicleta es imposible tener prisa, o al menos no tiene caso porque la prisa no la acelera; se haya hecho tarde o no, su tripulante tiene que seguir paseando hasta que llegue a su destino. Es el tiempo libre a destiempo… Con la ciudad las bicicletas respetan el ruido de las voces, el aire de los pájaros, el espacio de las reuniones, el tiempo de la distracción, el lugar de los ciudadanos…”.

Así es, al pedalear como al leer el tiempo transcurre de manera distinta. Podríamos seguir por la ruta de la literatura, haciendo paradas en las obras donde encontramos a la bicicleta, pero el tiempo real se termina y el camino es largo, para recorrerlo se necesita un buen par de ojos como dos ruedas.

Texto presentado en el Museo de la Ciudad de Guadalajara, durante el 2o. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano.

Friday, September 11, 2009

Ciclismo Mágico

Para leer el mundo en bicicleta
El 2o. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano se realizará en Guadalajara, del 18 al 20 de septiembre. Nos vemos el viernes 18, a las 4 de la tarde, en el Museo de la Ciudad (Independencia 684, Centro), para platicar sobre Bicicletas y Literatura. Revisaremos la obra de William Saroyan, H.G. Welles, Samuel Beckett, Henry Miller, Amos Oz, Ernest Hemingway, J.D. Salinger, Gabriel García Márquez, Mauricio Bares y Pablo Fernández Christileb.
www.congresociclista.org/congreso.html

Wednesday, July 15, 2009

Frank Zappa toca la bicicleta

Es una locura ver al genio musical, a la edad de 22 años, hacer música con unas bicicletas. Se acompaña con una orquesta.

http://www.youtube.com/watch?v=8e3I0iagWXU&feature=PlayList&p=C11E633B1F1FF3D5&index=0&playnext=1

Tuesday, June 23, 2009

La Rueda del Tiempo

El Cancionero Bicicletero: música para pedalear La música es movimiento. Basta que empiece a sonar para que las personas se activen con sus notas, por eso va del pedal con la bicicleta. La ciencia ha demostrado que escuchar música al practicar algún deporte incrementa la actividad mental y el rendimiento físico, las vibraciones influyen en las ondas cerebrales que generan energía en el sistema nervioso y sincronizan los dos hemisferios del cerebro, un balance parecido al de las dos ruedas de la cleta.

Radish, trío de grunge bicicletero.

De hecho, la bicicleta es como un piano o una guitarra y necesita ser afinada antes de salir a pedalear con ritmo, melodía y armonía. Quizá por eso varios músicos le han dedicado canciones a sus biclas. Tal vez la más famosa de ellas sea la clásica Bicycle Race de Queen, del disco Fat Bottomed Girls, con su portada de chicas semidesnudas en bicis.Armonía es una mujer en bicicleta.

A lo mejor Freddy Mercury no tenía idea científica sobre los efectos de su música en las cabezas de sus escuchas, pero es un hecho que Syd Barrett lo experimentó en mente propia.

Syd y sus bikes.

El excéntrico y genial guitarrista fundador de Pink Floyd era un ciclista habitual y escribió una canción de colores llamada Bike, pieza surrealista incluida en el primer disco del grupo, The Piper At The Gates of Dawn.

Syd hacia el final de sus días en 2005.

La bicicleta ha inspirado al músico de reggae Eek a Mouse, quien entona su tema Bicycle, así como al ya legendario trío femenino de japonesas, The Shonen Knife, quienes en su disco Let’s Knife tocan una estupenda rola llamada Cycling is Fun.

Las Shonen: andar en bici es punk.

Dos cantautores, Damien Jurado y John Fahey, interpretan sendas versiones de Bicycle Built for Two. Entre los de antaño, el grupo de hard rock Nazareth contaba en su repertorio con My White Bicycle, mientras que los irlandeses Thin Lizzy le dedican unas líneas en la canción Renegade. Sin embargo, Broken Bicycles de Tom Waits es la más inspirada, la versión en vivo que canta antes de Empty Pockets.


También está la pieza de los Sugar Cubes, Motor Crash, incluida en su disco Life’s Too Good, en la que Björk canta que pedaleaba feliz hasta que vio un accidente. La marca Diamond Back, recién establecida en Inglaterra, fabricó el modelo downhill Black Sabbath, inspirada en la banda de heavy metal. Todo un fierro para bajar como demonio.

El dúo The Vaselines, uno de los favoritos de Kurt Cobain, tienen la canción Rory Ride Me Raw de su disco All The Stuff and More… Y los fabulosos Pixies, en el disco Surfer Rosa tocan Tony’s Theme, acerca de los vericuetos de un chavo que monta su BMX.

John Lennon anduvo en bici toda su vida y tuvo varias desde su infancia, se supone que Watching the Wheels está inspirada en una. El conjunto electrónico Kraftwerk tenía el disco y la canción Tour de France y recientemente hay más grupos inspirados en bicis como los Ginger Ninjas, quienes realizan sus giras en cleta y generan la energía de sus conciertos pedaleando.


También apareció el grupo The Bicycles con el disco The Good, the Bad and the Cuddly; mientras que hoy suena I can ride my bike with no handlebar de los Flobots.
Música para andar en bicicleta.

Publicado en Bike a Fondo #14

Tuesday, January 20, 2009

Las Bicicletas y sus Dueños

La Trek de Barack Obama

El Poder Negro arribó a la Casa Blanca en bicicleta. Lo primero que hizo Obama al día siguiente de ser electo presidente fue dar una paseo en bici con su familia en la que ya parece la cleta favorita de los mandatarios: una Trek impulsada por la campaña en el sitio Barack Obama is Your New Bicycle.

“Él entiende que la bici es parte de la solución para problemas de salud, energía y medio ambiente”: Stan Day

Para horror de algunos gringos su nuevo presidente se llama Barack Hussein Obama, desciende de negros y blancos, es demócrata y entre sus propuestas están el fin de la guerra en Irak, el cierre de la prisión en Guantánamo y las iniciativas ambientales. Gran parte de la campaña presidencial y la recavación de fondos se llevó a cabo por internet, en páginas como la popular Barack Obama is Your New Bicycle que surgió como una fuente de los buenos deseos y mensajes imaginarios de cosas que Obama ha hecho por el visitante. La idea fue de Mathew Honan, editor de la revista Wired, quien nunca imaginó el éxito del sitio porque era un juego entre amigos. Tuvo la ocurrencia bromeando con su esposa, una ciclista de San Francisco enamorada de sus bicis que se involucró en la campaña del candidato y sólo hablaba de eso. Honan se lo dijo de chiste, pero pronto descubrió que era el sentir de las personas que se movilizaron por el cambio y reunieron 90 millones de dólares durante los primeros meses del 2008.Politólogo, abogado, activista, autor de ocho libros, senador y deportista, Obama nació el 4 de agosto de 1961 en Hawai, hijo de los universitarios Barack Obama y Shirley Ann Dunham. El padre se fue a estudiar economía a Harvard cuando él tenía dos años y después tuvo que desquitar las becas en el gobierno de Kenia, así que pasó a visitarlo una vez ocho años después. Desde entonces, la vida de Obama jr. ha sido un viaje, la línea punteada en su mapa sale de Honolulú a Yakarta, Indonesia, donde vivió con su madre hasta los siete años. Ella lo envió de regreso a Hawai con sus abuelos y al terminar la secundaria lo mandaron a los Estados Unidos. Estuvo dos años en Los Angeles, en el Occidental College, y se fue a Nueva York a estudiar ciencias políticas en la Universidad de Columbia. Luego de trabajar en Manhattan viajó a Chicago para iniciar su activismo en el sur de la ciudad como director del Proyecto para el Desarrollo de las Comunidades (DCP).
En 1990 se fue a Massachusetts para estudiar derecho en Harvard, donde logró ser el primer director afroamericano de la revista Harvard Law Review. Seis años después regresó a Chicago para lanzarse como senador, representaba el distrito de las zonas marginales como Hyde Park y South Side. Su liderazgo lo llevó a representar a Illinois en el senado federal en 2004, el único miembro de color y segundo en su historia. Entonces pronunció su sermón de la montaña en la Convención Nacional Demócrata, como Luther King, Malcolm X y hasta Jessee Jackson, ascendió al plano nacional con un discurso sobre el valor y la esperanza. En febrero de 2007 anunció su participación en la carrera hacia la presidencia y en junio de 2008 obtuvo la candidatura de su partido, hecho que también celebró con una vuelta familiar en bici por el Lago Michigan.Obama se ha dejado ver en bicicleta usando casco, además se pronunció a favor de la bici cuando habló sobre la crisis energética, la movilidad y el calentamiento global. En Oregon, ante 75 mil personas en el parque Waterfront de las que 10 mil llegaron en dos ruedas, habló sobre las políticas de energía y subrayó: “Es hora de que todo el país aprenda lo que está sucediendo en Portland con la movilidad citadina, los carriles para bicicleta y el desarrollo de nuevas alternativas de transporte. Es la clase de solución que América necesita”. En Chicago se reunió con 60 representantes de la asociación Bikes Belong, que agrupa a los líderes de la industria, cuyas ventas en 2007 ascendieron a los 5.4 billones de dólares. En esa ocasión se comprometió a invertir en la red de ciclovías, en más espacios y facilidades para los usuarios del país, donde 43 millones de personas tienen bici. Los industriales estaban felices, a diferencia de Bush, un ciclista que no hizo cosa alguna por fomentar el uso de la bicicleta, Obama es un partidario que sabe de su importancia para evitar la emisión de contaminantes y el tráfico, ahorrar combustible y actuar contra la obesidad.Con la crema y nata de la industria bicicletera.

El candidato aceptó abiertamente haber probado marihuana y cocaína en su juventud, lo cual habla bien de su honestidad y franqueza, además prometió que abandonaría el tabaco y lo hizo compromiso de campaña; él mismo declaró que había caído en la tentación de fumarse unos cigarritos por el estrés. Como sea, tiene 47 años, le gusta el basquetbol y hace 45 minutos de ejercicio en el que combina las pesas con cardiovasculares. Aún en las agotadoras giras hace sus rutinas seis días a la semana y se da sus vueltas en bici para relajarse con su esposa Michelle Robinson y sus hijas, Sasha y Malia Ann.
Ha sido captado en una Trek 7500 FX de 2003, un modelo híbrido para la ciudad y las veredas: cuadro de aluminio y tijera de acero con llantas slim, él le puso la salpicadera trasera. La última versión 7.5 FX tiene un sistema de 24 velocidades, es una city bike accesible que ronda los 900 dólares, poco menos de lo que cuestan las novedades de Trek que anuncian como chainless, dos modelos de bicicletas citadinas: la District de una velocidad y la Soho de ocho. Ambos modelos Belt-Driven tienen una banda dentada de fibra de carbono en vez de cadena, más ligera, resistente y funcional. El gran beneficio es que no mancha ni rompe los pantalones porque no necesita grasa ni mantenimiento.
La primera bicicleta sin cadena registrada es de 1893, la Shaft-Driven Bicycle de la compañía Leage Cycle de Hartford, seguida por la bici Acaténe de la compañía parisina Métropole. Al pedalear giraba un eje cubierto que movía la rueda trasera por medio de engranes pequeños. Más tarde la compañía Carroll Chainless Bicycle de Filadelfia patentó su modelo Spur Gear Drive, el sistema de las palancas con dos engranes grandes y uno pequeño atrás. Albert Pope lanzó su modelo de Columbia Chainless en 1897, que resultó cara de producir y difícil de vender masivamente. Trek ha resuelto esta inquietud de mejorar la cadena con otros materiales sin alterar el diseño de la bicicleta.El 4 de noviembre de 2008 Barack Obama se convirtió en el primer presidente negro de los Estados Unidos, el 44 en su historia, con la la cifra más alta alcanzada por un candidato: 63.2 millones de votos, 7.35 millones sobre el republicano John McCain. Tomará el manubrio presidencial el 20 de enero de 2009, cuando el imperio cae por una barranca escabrosa y empinada en el peor año de la década. Su equipo se caracteriza por diverso y, pese a que en 2006 votó por el Acta del Muro Seguro, hay varios miembros de origen mexicano: Louis Caldera, director de la Oficina Militar; la congresista Hilda Solís, secretaria de Trabajo; el senador Ken Salazar, secretario del Interior, la rectora de la Universidad de Texas, Juliet V. García, consejera de educación; y el Premio Nobel de Química, Mario Molina, consejero de ciencia. Un gabinete armado con buenos componentes para pedalear bajo un horizonte oscuro.

Monday, December 22, 2008

La Rueda del Tiempo

La Rover de John Starley*
El 22 de septiembre de 1997 empezó a celebrarse el Día Mundial sin Auto en La Rochelle, Francia. Los problemas ambientales empezaron antes de la Revolución Industrial y se agravaron a partir de ella, por fortuna, la bicicleta ha estado ahí desde entonces como una opción para trasladarse sin contaminar.

El nacimiento de la bicicleta moderna, en 1884, se le debe oficialmente al británico John Kemp Starley. Su diseño fue el resultado de una cadena de sucesos que se remonta a 1493, al Código Atlántico de Leonardo da Vinci en el que el Genio de Milán dibujó una máquina semejante. Fue hasta 1790 cuando apareció el celerífero del Conde de Sivrac y después, en 1816, la draisina del Baron von Drais. En 1871, James Starley logró darle mayor estabilidad a las ruedas con el Sistema Tangencial -los rayos de la rueda en tensión hacia cuatro direcciones diferentes- aún vigente en los rines de hoy. Pero los fabricantes de las famosas high wheelers, con su enorme rueda delantera, ocupaban su ingenio en diseñar un velocípedo más cómodo y seguro.
Entonces apareció la safety cycle, con la novedad de que la gran rueda era más pequeña. En 1879, el ingeniero inglés Henry J. Lawson presentó la bicyclette y en 1885, John Kemp Starley (sobrino de James) lanzó un modelo con las ruedas de diámetro similar y transmisión de cadena, sprocket, palancas y pedales. La otra gran aportación de Starley fue el diamond frame –atribuído también a Thomas Humber-, el cuadro en forma de diamante que usamos hoy. El inventor patentó su modelo como la bici Rover.En 1889, la Rover apareció con las llantas neumáticas, un invento del veterinario irlandés John Boyd Dunlop que desplazó a las llantas de hule macizo, madera y metal. Su idea también fue revolucionaria, cubrir las ruedas del triciclo de su hijo con capas de hule y pegamento e inflarlas… hasta que en 1891, Michelin inventó la cámara de aire e introdujo la clincher wheel, la llanta wire on actual, que proporciona un viaje más suave y la facilidad para reparar la llanta en caso de ponchadura. Todos estos avances llevaron al llamado Boom de la bicicleta en 1891, cuando se popularizó en Europa y se multiplicó en América.
Pero la contaminación va ganando la carrera. Son 1400 ciudades las que promueven el uso de la bicicleta y otros transportes sin motor cada 22 de septiembre, por su puesto, el D.F. se incluye en ellas.

*Publicado en Bike a Fondo #11

Monday, December 15, 2008

El mayor ladrón de bicicletas del mundo

“Róbate esta bicicleta”, le dijo un hombre a su compañero cuando iban por el parque Trinity Bellwoods de Toronto, sin imaginar lo que les esperaba. Luego de cortar el candado, Igor Kenk y su empleado Jean Laveau fueron detenidos por tres policías que vigilaban vestidos de civiles, quienes les descubrieron 2 mil 865 bicis robadas.

Esta ciudad canadiense en la provincia de Ontario figura entre las diez urbes más bicicleteras de Norteamérica, con más de un millón de ciclistas que pedalean a diario y un récord insólito en cuanto a robo de velocípedos: 12 mil en 2007. En el verano de 2008, los reportes ascendían a 5 mil biclas, por lo que la policía se vio obligada a implementar el operativo de sembrarlas y esperar a que trataran de llevárselas.
Más de la mitad formaban parte de la colección personal de Igor Kenk, sorprendido con las manos en el manubrio aquella tarde de julio. Nacido en Eslovenia en 1959, ex oficial de policía y ex agente de la KGB (según él), Kenk es un personaje conocido en el ambiente ciclista de Toronto por la mala reputación de su taller The Bicycle Clinic, ubicado en la calle Queen West, donde compraba bicis usadas. Era común encontrar ahí biclas robadas y sus dueños sostenían acaloradas discusiones con él antes de pagarle hasta 40 dólares por recuperarlas.A pesar de las 58 acusaciones que había en su contra, la policía poco podía hacer al respecto por la falta de registros. Al comprar una bici en Canadá es necesario registrarla, de lo contrario no se puede comprobar que sea robada. Kenk se defendía alegando que ignoraba el origen de las bicis, él las compraba sin saber de dónde provenían.
De 49 años, casado con la pianista y concertista Jeanie Chung, el tipo es descrito por sus vecinos como antisocial y conflictivo. También es famoso por su “labor social” de contratar a gente de la calle y ex pacientes de una clínica mental, como el detenido Laveau, quienes “trabajaban” para él y formaban una red de ladrones de bicicletas.
Después de su arresto la policía cateó doce propiedades que rentaba, incluyendo una lujosa residencia en Yorkville donde vivía con su esposa. En total se le encontraron nada menos que 2,865 bicicletas almacenadas sin razón alguna, además de una estatua de bronce del escultor Misha Frid y siete kilos de distintas sustancias: yerbita, cocaína y crack. Para nadie es un secreto la relación de los ciclistas con las sustancias, a cada rato nos enteramos de ello y hay casos como el del fallecido Marco Pantani, pero a don Igor se le pasó la manita. Era tal la cantidad de bicis en las bodegas, su casa y el taller, que un escuadrón de bomberos tuvo que sacarlas por las ventanas utilizando cuerdas y escaleras, ante lo cual, comentaron, Kenk se deshacía en llanto.Los motivos del ladrón son un misterio, ni él mismo ha logrado explicar en el juicio que se le sigue qué pretendía hacer con tantas bicis. Ante tal enigma, se han elaborado distintas teorías: se supone que las coleccionaba, una vez robadas se “enamoraba” y no podía deshacerse de ellas (quizá de niño siempre deseó tener una y nunca la tuvo). Otra es que esperaba un aumento en el precio de los metales (acero y aluminio) para fundirlas y venderlas. Otra más, que esperaba una gran crisis de energéticos, empezaría a vender bicis cuando la gente dejara de usar el coche por el elevado precio de la gasolina…
Como sea, el gobierno de la ciudad concentró las casi 3 mil cletas en un garage público y las acomodó por marcas para que las personas pudieran acudir, los sábados y domingos, a identificar la suya. A finales de septiembre casi 500 bicicletas habían sido recuperadas por sus dueños, se dice que algunos incluso dejaron escapar lágrimas de felicidad.
La captura de Kenk provocó todo tipo de reacciones. La policía estaba desconcertada, en 30 años no habían tenido un caso semejante. Los “empleados” del taller lo defendieron, al igual que su abogado, pero la mayoría de los ciudadanos lo considera “el hombre más odiado de Toronto”. La comunidad ciclista condenó su proceder y cuestionó a la policía: ¿por qué tardarse tanto en actuar a pesar de los señalamientos y acusaciones? ¿Por qué esa falta de interés en el robo de bicicletas, siendo que Toronto es una capital ciclista? Y, finalmente, ¿por qué no colocar chips en las bicis para poder detectarlas? Esta comunidad ha comparado a Kenk con los ladrones de caballos del Viejo Oeste, lo más detestable entre los amigos de lo ajeno. En aquella época, un hombre sin caballo tenía pocas posibilidades de sobrevivir. El robo de una bicicleta es mucho más que eso, no sólo es quitarle a una persona su medio de transporte y de trabajo, muchas veces también se le arranca una parte a ella. Alegan que los ciclistas aportan muchos beneficios a la sociedad: menos tráfico, menos contaminación y menos ruido, por lo que piden una condena ejemplar para Kenk.Sin embargo, salió de la cárcel en agosto con una fianza de 275 mil dólares y está en espera de sentencia. Quedó confinado en su casa, en arresto domiciliario y, lo peor, sin poder tocar siquiera una bicicleta o sustancia alguna salvo por prescripción médica. Al salir de prisión se dijo “un hombre muerto”, refiriéndose a la cantidad de ciclistas que lo buscarían para cobrarse con mano cerrada y pedalear su cabeza. Quién sabe cuál será su futuro, por lo pronto el cineasta Alex Jansen ya realiza un documental muy al estilo de Vittorio de Sica. Lo único seguro es que será recordado como el mayor ladrón de bicicletas del mundo.

*Publicado en Milenio diario, domingo 14 de diciembre.

Tuesday, December 9, 2008

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